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 Se entierra un lago
Lo peor que les puede pasar a las plantas y animales de un lago es la desecación de éste. Si bien los ganaderos y agricultores habÃan vivido durante siglos en armonÃa con la laguna esteparia de La Nava, los polÃticos y tecnócratas intentaron también durante siglos desecar el lago. Soñaban con grandes cosechas y querÃan pasar a la historia como impulsores de la civilización.  En los años 50 llegó el momento. Con los medios técnicos y financieros ya entonces disponibles, la laguna esteparia fue desecada completamente. Desde entonces, tras las fuertes lluvias, tan sólo quedaban cubiertas por el agua un par de praderas. Algunas de las plantas y animales dependientes del agua pudieron subsistir en canales de desecación. La mayorÃa se extinguieron y las aves se vieron obligadas a buscar otros lugares de descanso y alimentación en su ruta de migración.
Los habitantes de la región también obtuvieron únicamente desventajas con la desecación. A los ganaderos les hacÃa falta, para sus miles de burros, caballos y ovejas, el pasto jugoso de las partes desecados de la laguna, que brotaba tras periodos de sequÃa. Las aves acuáticas favoritas para la caza habÃan dejado de acudir, al igual que los ánsares. La región aparecÃa constantemente reflejada en titulares fatalistas como zona catastrófica. O se secaba la cosecha de cereales o se inundaban los cultivos.
Como el ave fénix de sus cenizas
El joven naturalista Fernando Jubete Tazo no quiso resignarse a esta situación. Buscó mapas antiguos y dió con los contornos del antiguo lago. Luego investigó con especialistas y autoridades la posibilidad y modo de revivir nuevamente la laguna esteparia. Estas investigaciones tuvieron éxito. En colaboración con la Junta de Castilla y León se recuperó parte de la Laguna: Sesenta y cinco hectáreas están constantemente sumergidas desde 1990 y desde 1992, con la incorporación de la Junta de Castilla y León, hasta 310 hectáreas están recuperadas. Desde 1998, a La Nava le acompaña un hermano: la laguna esteparia de Boada de Campos, a 14 kilómetros de distancia.
A lo largo de muchos años, nuestro socio en España, la Fundación Global Nature, ha tenido en los alcaldes de Fuentes de Nava y Boada de Campos colaboradores de gran fiabilidad, quienes al frente de sus pequeñas comunidades han apoyado con gran entusiasmo los objetivos de los defensores de la naturaleza.  El retorno de la naturaleza
Las aves acuáticas y zancudas descubrieron la laguna recuperada en un lapso de tiempo increÃblemente breve. Desde 1990 se han observado 211 especies de aves. Esto supone el 56 % de todas las especies observadas en España. Todos los años más de 40 parejas de cigüeñuelas y 65 parejas de avefrÃas crÃan en la Laguna de la Nava.  Durante el invierno de 1998/99, y tras un prolongado periodo de sequÃa, hubo en España una aguda carencia de territorios de invernada para aves acuáticas migratorias, pero sin embargo La Nava y Boada tenÃan mucho agua. Las aves acuáticas reaccionaron inmediatamente ante este cambio en las condiciones, aumentando la población de ánsares comunes que invernaba en la Nava de los usuales 4.000 ejemplares hasta 13.500 individuos, mientras que la población de ánades reales se incrementó de 6.000 a 26.000. Con ello, La Nava y Boada forman parte de los tres territorios de invernada más importantes para los ánsares centro y norte-europeos.
Impulso global para La Nava
Hasta principios de 1999, a nuestra organización asociada Fundación Global Nature, le resultó muy difÃcil colaborar con las autoridades regionales de Castilla y León. Sin embargo, tras una conferencia del Global Nature Fund organizada en Palencia en 1999, se produjo el cambio esperado. Repentinamente una organización ecologista internacional, el Global Nature Fund, y una empresa multinacional como Lever se interesaban por una región normalmente poco favorecida y apoyaban los objetivos de la Fundación Global Nature. Como primer resultado positivo surgió un documento que prevé extensas mejoras para La Nava y Boada. Entretanto, la laguna La Nava ha sido registrada ante la Unión Europea como territorio Natura-2000, con lo que se encuentra ahora también bajo protección internacional. No obstante, aún hay numerosos objetivos por alcanzar, como la extensión de la superficie de los lagos, la depuración de las aguas residuales vertidas en la laguna, el sellado de un vertedero de basura situado en el centro de la laguna, asà como la ampliación de la zona de veda de caza. Aparte de esto, la Fundación Global Nature pretende lograr la sustitución de los cultivos intensivos por una agricultura extensiva en grandes áreas circundantes, con el fin de reducir la incorporación de pesticidas y fertilizantes al agua de la laguna. Naturalmente, esto sólo será posible si los agricultores reciben una subvención de la Unión Europea.  Señales de una conservación exitosa
Durante los últimos 50 años se han destruido en España el 60% de todos los humedales existentes. Precisamente por esto cobran más importancia los logros obtenidos en lugares como La Nava y Boada, ya que muestran con claridad que aún hay mucho que hacer en el terreno de la protección ambiental. Sólo hay que actuar de manera inteligente, activa y consistente. La idea exitosa de La Nava y Boada puede resultar de mucho provecho tanto en España como en otros paÃses. Y ya está dando sus frutos: la Unión Europea apoya a la Fundación Global Nature en el proyecto de restauración de las tres lagunas de Villacañas en la zona centro de España. |
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